domingo, 7 de mayo de 2017

Reconciliaciòn


Las parejas que discuten a menudo, a veces son las más fuertes. No por las peleas en sí, sino por lo que ocurre después de ellas: el arreglarse, el darse cuenta de que su relación es más importante que sus diferencias. Implica perdonar y aceptar los errores. Cuando discutes aprendes algo nuevo de la otra persona, así es como funciona: las relaciones de verdad ¡No son perfectas! Y las relaciones perfectas no son de verdad. Cuando das el primer paso hacia la reconciliación, demuestras que te importa más esa persona que tu orgullo. ¿Qué estás esperando? Dile: “Ya ven, abrázame, cállate y bésame, después vemos si recordamos porque nos habíamos enojado. No pienso perder el tiempo discutiendo contigo, prefiero emplearlo en ser feliz a tu lado porque ¡Te amo!”. Volver a empezar desde cero olvidando los agravios es la mejor forma de volver atrás. No son perfectos pero así se quieren ¿No? Por tanto no dejen que sus diferencias los separen. Si todos supiéramos pronunciar  “perdón”, “quédate” y “te amo”, habría menos corazones rotos y más personas felices en el mundo. No importa cuántas veces se pelean, lo importante es cuantas veces se reconcilian. Si amas a alguien no te quedes a esperar a que esa persona vaya hacia ti ¡Actúa tú! Que todo lo malo quede atrás y que juntos puedan empezar a escribir de nuevo vuestra historia. A pesar de sus diferencias, sus lugares en el mundo están uno al lado del otro. Reconciliación y perdón surge después de una larga reflexión: Sea cual sea el error…