Si no hubiese sido por mi necesidad, no sabría lo que es
pedirte...
Si no hubieses permitido la enfermedad, no conocería la sanidad...
Si no hubieses permitido la pobreza, no sabría lo que es tu
provisión…
Si no hubiese sido por la ofensa, no sabría lo que es perdonar…
Si no hubiese sido por la angustia, no sabría lo que es tu paz…
Si no hubieses permitido el aguijón, no conocería la suficiencia
de tu gracia…
Si no hubiese sido por el desacuerdo, no sabría lo que es
someterme…
Si no hubieses permitido el obstáculo, no conocería tu solución…
Si no hubiese sido por el bullicio de mucha gente, no sabría lo
que es apartarme contigo a descansar un poco…
Si no hubieses permitido las dificultades, no conocería la fe en
tus promesas…
Si no hubieses permitido la muerte, no sabría lo que es la vida
eterna…
¿Quién como Tú? Si no hubiese pasado todo esto, no te tendría como
te tengo ahora… Así que, ¡Gloria a Ti por todo!
