Hubo una vez un hombre, un hombre solitario que perdió en el juego
del amor por culpa de una indiferencia.
Su corazón se enamoró pero nunca fue correspondido, hasta que de
tanto esperar, este murió dentro de su silencio.
Solitario es el único juego que le queda por jugar ¡Cualquier partida
siempre lo lleva hacia abajo!
Y aunque le resulte fácil fingir, El nunca amará de nuevo y nadie jamás
lo sabrá.
Ahora, Él juega este juego sin el amor de ella y siempre termina
igual.
Mientras la vida sigue alrededor de El por doquier, Él está
jugando al Solitario.
Se aferró a una última esperanza pero esta se convirtió en humo, esto
terminó por destruirlo y se fue sin decir nada.
Hubo una vez un hombre, un hombre solitario…
Ahora, ¿Quién será el próximo que continúe el juego?
(The Carpenters)
