lunes, 8 de mayo de 2017

Diario de un feo

2 de enero de 1975: El doctor le dijo a mi papi: -Hicimos todo lo que pudimos... pero lamentablemente nació vivo.
6 de junio de 1980: Mi madre me confesó que nunca me dio de mamar porque me quería sólo como a un amigo.
12 de noviembre de 1989: Fui secuestrado, me cortaron un dedo y se lo enviaron a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.
Navidad de 1989: Mis padres me regalaron un juguete para que lo use en la bañera: una plancha eléctrica.
En el mall en 1991: Me perdí y  le pregunté al guarda si creía que íbamos a encontrar a mis padres. "No lo sé, contesto, hay un montón de lugares donde pudieron haberse escondido".
30 de agosto, 1993: Murió mi padre. Su último deseo antes de morir fue que me sentara en sus piernas. Lo condenaron a la silla eléctrica.
3 de febrero, 1996: Renuncié a mi primer trabajo en la tienda de animales porque la gente no paraba de preguntar al dueño cuanto costaba el Gorila.
Día de los Enamorados, 1997: Me llamó una chica y me dijo: Ven a mi casa, no hay nadie". Cuando llegué no había nadie.
15 de abril, 1999: El día de mi boda, mi esposa se fue a Londres, de luna de miel con su jefe.
26 de mayo, 1999: A mi esposa le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. Me acaba de llamar de un motel.
4 de agosto, 2004: Me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos. Enviaron a un sacerdote a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron: "En sus marcas, listos..."