Nuestra sociedad está enferma porque, porque la mayoría de los
conflictos se resuelven en base al poder y al derecho. Reprimimos el amor y el
odio ocupa su lugar, lo cual no es más que la cólera de los débiles. Gandhi decía
que: “Ojo por ojo y el mundo acabara ciego”. Quienes toleran o fomentan la maldad
ponen al mundo en mayor peligro que quienes realmente lo practican. Salomón
dijo: “Los alborotadores escuchan a los alborotadores”. Ningún argumento o
razonamiento justifica el uso de la violencia la cual está creando niños que
tarde o temprano serán abusadores. Devolver el odio por odio multiplica el
odio, profundizando la oscuridad de una noche que ya carece de estrellas. La
oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; solo la luz puede hacer eso. El
odio no puede expulsar al odio; solo el amor puede hacer eso. La energía del
odio no te llevará a ningún sitio; pero la energía del perdón, que se
manifiesta a través del amor, conseguirá transformar positivamente tu vida. Solo
será posible alcanzar la paz interior cuando dejas de despreciar a los demás y
aceptas la realidad tal y como es. ¡Nunca te sentirás mejor por actuar
provocando dolor a los demás!