domingo, 10 de diciembre de 2017

¡Gracias maestra!


Carl Gustav Jung decía que: “Uno recuerda con aprecio a sus maestros brillantes, pero con gratitud a aquellos que tocaron nuestros sentimientos. ¡Gracias maestra! Por ser luz en el camino que Dios le ha puesto para guiar en la verdad, en la senda del conocimiento, del progreso y la libertad. ¡Gracias maestra! Por sembrarnos valores, porque al enseñarnos, dejó una huella imborrable en nuestras vidas. ¡Gracias maestra! Por ser una Súper Maestra con Mega Visión para ver los maravillosos trabajos de nosotros, sus alumnos. Por su Corazón Ultra Grande para amarnos a todos. Por sus Manos Híper Sensibles para sostenernos y abrazarnos. Por su Súper Mente para pensar y saber cómo ayudarnos a cada de sus estudiantes. Por esa Súper Boca que sonreía todos los días, por sus Súper Orejas para oír todas nuestras historias que día a día le contábamos. Por esos Mega Pies para ir mas allá del salón de clase con cada uno de nosotros. ¡Gracias maestra! Por  confiar y ayudarnos a crecer, por las lecciones, por la paciencia, por el cariño y por enseñarnos con el corazón. Porque tu trabajo será eterno y nunca sabrás hasta donde llegará tú influencia. Una influencia que nos acompañará e impulsará nuestra vida. ¡Que Dios bendiga tu noble labor! Seremos uno con Tu Espíritu. ¡Gracias maestra! Por la fe que sembraste en nuestro corazón. Por haber tomado nuestra mano, abrir nuestra mente y tocar cada uno de nuestros corazones. ¡Dios te bendiga!