sábado, 15 de abril de 2017

Agnes

Un anciano estaba agonizando en su cama y su esposa estaba sentada cerca de él. Cuando él abrió sus ojos y la vio, le dijo: «Aquí estás Agnes, a mi lado de nuevo». «Si, querido» le contestó ella. «Ahora que lo pienso», dijo el anciano, «recuerdo todas las veces que has estado a mi lado. Estuviste a mi lado cuando recibí la noticia de reclutamiento y tuve que ir a la guerra. Estuviste a mi lado cuando nuestra primera casa se quemó y también cuando tuve el accidente que despedazó nuestro auto. Tampoco olvido que estuviste a mi lado cuando nuestro negocio se fue a la bancarrota y lo perdimos todo». «Si, querido», dijo su esposa. El anciano suspiró. «Agnes», le dijo,  «tú me has traído mala suerte».