sábado, 22 de abril de 2017

¡Ahora o nunca!


Decía Alan Moore que: “Todo lo bueno en la vida nace de un salto al vacío”. Porque el que no está dispuesto a arriesgarlo todo, no está preparado para ganar nada. Solo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir donde se puede llegar. Siempre hay que arriesgarse a hacer cosas nuevas. Si aciertas, es una recompensa. Si te equivocas, es una lección.  Quien no se arriesga piensa en lo que puede perder pero nunca en lo que puede ganar. Reír es arriesgarnos a parecer tontos. Llorar es arriesgarnos a parecer sentimentales. Presentar nuestras ideas es arriesgarnos a ser traicionados. Amar es arriesgarnos a no ser amados. Tener esperanza es arriesgarnos al fracaso. Pero debemos arriesgar, porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada. ¡Arriésgate! No te quedes con las ganas de saber que pasaría. Lánzate, vive, atrévete que si de los éxitos se disfruta de los errores se aprende. Decía Ji Rohn que: “Si no estás dispuesto a arriesgar lo usual tendrás que conformarte con lo ordinario”. La persona que no arriesga nada, no hace nada, no tiene nada, no es nada y no llega a ser nada. Puede evitar el sufrimiento y el dolor, pero simplemente no puede aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir… A veces no hay próxima vez, no hay segundas oportunidades ¡A veces es ahora o nunca!