Entrena tu mente para ver lo bueno de cada situación y en vez de
llorar por lo que perdiste, sonríe por las cosas que aprendiste. Cohelo decía que:
“No puedes evitar el dolor, pero puedes elegir superarlo”. Quien no afronta la
adversidad no conoce su propia fuerza. Lo que te hace sufrir, olvídalo. Lo que
te hace sonreír, recuérdalo. La vida nos e trata de recordar lo malo, sino de
superar y olvidar. Después de superar algunos infiernos ¡No cualquier demonio
te quema! Si no dejas el pasado en el pasado, este destruirá tu futuro. Vive
por lo que el mañana te puede ofrecer, no por lo que el pasado te ha quitado. Retener
es creer que solo existe el pasado, dejar ir es saber que hay un futuro. Es increíble
cómo puede cambiar tu vida cuando decides cambiar un pensamiento. Decía Tyron
Edwards que: “Los pensamientos te llevan a tus propósitos, tus propósitos a tus
acciones, tus acciones a tus hábitos. Tus hábitos a tu carácter y tu carácter determina
tu destino”. Busca en tu interior la fuerza que te hace falta para salir
adelante, solo así serás capaz de superar los escollos que te presente la vida.
El día que puedas contar tu historia sin derramar lágrimas, sabrás que por
dentro te curaste.
