Hay tres maneras de hacer las cosas, decía Pablo Escobar: Bien,
mal y como yo las hago. No tenemos la oportunidad de hacer muchas cosas, pero
todo el mundo debe ser excelente porque se trata de nuestra vida. Y aunque una
manera de hacer las cosas haya perdurado a lo largo del tiempo, no quiere decir
que sea la mejor forma o la más sencilla. Simplemente, quizás solo signifique
que nadie ha intentado hallar un modo mejor. Cambiar un paradigma significa
modificar la manera de hacer las cosas. Sin embargo, según Nietzsche no existe la
manera perfecta de hacer las cosas. Por eso debes vivir con humildad,
aprendiendo de todos y de todo, pues siempre habrá una mejor forma de hacer las
cosas. Teresa de Calcuta decía que: “No es lo importante lo que uno hace, sino
como lo hace, cuanto amor, sinceridad y fe ponemos en lo que realizamos. Cada
trabajo es importante y lo que yo hago no lo puedes hacer tu, de la misma
manera que yo no puedo hacer lo que tú haces, pero juntos podemos hacer grandes
cosas”. ¿Sabías que la recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de
hacer más trabajo bien hecho? “El trabajo va a ocupar gran parte de tu vida,
decía Steve Jobs. La única forma de estar realmente satisfecho es hacer aquello
que crees que es un buen trabajo, y la única forma de hacer un gran trabajo es
amar aquello que haces”.
