La Jubilación es un término socioeconómico relacionado con el
retiro de la vida laboral activa, pero que también tiene implicaciones en otros
ámbitos de la vida de la persona: psicológico, afectivo, relacional,
existencial, etc. Paradigmas heredados asocian la jubilación con la vejez, la
enfermedad y la devaluación. Y no hay nada más alejado de la verdad! La vida se rige por etapas y son los grandes acontecimientos
(estudio, matrimonio, nacimiento de los hijos, etc.) los que van marcando cada
una de esos períodos. En la etapa de la madurez, la persona ocupa la mayor
parte de su tiempo en trabajar, y estructura su vida en función del trabajo, el
cual influye en su status social y económico. Al llegar la etapa de la Jubilación
la vida se vuelve como una “montaña rusa” porque muchas cosas que le son
familiares cambian: roles de trabajo, relaciones, rutinas diarias, suposiciones
sobre uno mismo, etc. Estos cambios importantes requieren de una planificación
y adaptación a la nueva realidad económica y social con el fin de lograr una
rutina estable que debe ser coherente y en consonancia con las actividades y
emociones de la persona. Los programas de preparación para la jubilación
constituyen una herramienta eficaz para la adaptación positiva de las personas
próximas al cese laboral y su ajuste hacia este nuevo ciclo vital e introduce
en las personas conocimientos útiles para afrontar esta nueva etapa. Además,
proporciona nuevos aprendizajes de diversos aspectos, hábitos e intereses que
permiten a los individuos involucrados en esta fase de la vida, un ajuste
satisfactorio que se traduce en una mejor calidad de vida.
