Eliges a un hombre, no porque sea perfecto. Decía Ángel Ganivet
que: “Nadie nace libre de vicios. El hombre más perfecto es el que tiene
menos”. Eliges a un hombre porque te hace feliz, porque puedes contárselo todo,
porque te hace sentir lo que ningún otro. Porque te cuida y te respeta, y a
pesar de eso, te mueres de celos si alguien se le acerca. Porque él sabe todo
de ti y aun te acepta. Porque al terminar el día es El con quien quieres
compartir tu cama y al amanecer es su cara la que quieres ver. No existe el
hombre perfecto, solo existe el amor perfecto, construido por hombre y mujeres
imperfectos. Decía John Flechar: “Aquella alma que pueda ser sincera es la del
hombre perfecto”. Un hombre que a pesar de estar con sus amigos, te agarra la
mano y te besa. Un hombre que te mira a los ojos por mucho tiempo, sonríe y te
da un beso. Un hombre que te molesta para sacarte una sonrisa en todo momento.
Un hombre que te hace sentir la mujer más feliz del mundo. Un hombre al que no
le importa lo que digan los demás y piensa que la perfecta ¡Eres tú! Y que
pudiendo estar en cualquier parte del mundo prefiere estar contigo. No existe
el hombre perfecto solo el indicado para cada mujer. No debes pedirle a la vida
“el hombre perfecto”, debes buscar el perfecto para ti.
