sábado, 22 de abril de 2017

El sargento y el soldado raso


A un viejo sargento le encargaron cuidar de un área de césped situada frente a las oficinas administrativas de un campamento militar. El sargento delegó pronto el trabajo a un soldado raso y le dijo que regara el pasto todos los días a las cinco en punto. El soldado hacía su trabajo concienzudamente. Un día hubo una terrible tormenta y el sargento entró en las barracas y vio al soldado descansando en su litera. «¿Qué es lo que te pasa?», le gritó. «¡Son las cinco en punto y se supone que deberías estar regando!» «Pero sargento», dijo el soldado muy confundido, «está lloviendo; mire la tormenta». «¿Y qué?», respondió el sargento, «¡tienes un impermeable! ¿No es verdad?»