sábado, 22 de abril de 2017


El verdadero enemigo del éxito no es el fracaso, como muchos piensan, sino el conformismo y la mediocridad. Muchos de nosotros tenemos ideas, excusas y justificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad, dándonos un falso sentido de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir. Aunque no hay nada de malo en buscar justificaciones, debemos entender que al evadir responsabilidades, solo nos mantendrán en el mismo lugar, o peor, en retroceso. Lo que las excusas buscan es exonerarnos de toda responsabilidad y colocarnos en un papel de víctimas. Existen falsas creencias sobre lo que podemos o no podemos hacer y lograr en nuestra vida; limitaciones que nosotros mismos nos encargamos de adoptar acerca de nuestras propias capacidades, talentos y habilidades. Por ejemplo, “si en tu mente reposa la creencia de que no podrás triunfar porque no contaste con la buena fortuna de ir a la escuela”, con seguridad esta idea gobernará tu vida, tus expectativas, decisiones y manera de actuar. Esta falsa creencia se convertirá en un programa mental que, desde lo más profundo de tu subconsciente, regirá todas tus acciones. Por eso necesitamos cuestionar todas las creencias que existan en nuestra mente. Nunca debemos quedarnos con los brazos cruzados. Si quieres ser algo en la vida, lucha y veras lo que obtienes, ponte metas y cúmplelas para que así seas una persona de muchos éxitos y logros. Si crees que puedes triunfar, seguramente lo harás. Si crees que no triunfarás, ya has perdido.