sábado, 6 de mayo de 2017

Aparente equìvoco


Una noche, un señor muy bien vestido, detiene un taxi y le pide al chofer lo lleve a su casa. En la vía ve a una señora muy bien arreglada entrando a un Night Club. De inmediato reconoció en ella a su mujer, por lo que pidió al taxista que volviera y llegara al estacionamiento del local. Una vez allí, sacó un fajo de billetes y le dijo al taxista. - ¡Aquí tiene $1000 dólares! Se los gana si saca a la mujer vestida de rojo que acaba de entrar a ese sitio, pero eso sí ¡a patada limpia! ¡Esa desgraciada es mi esposa! El taxista, que jamás había visto tanto dinero junto, acepta y se mete al Night Club. A los diez minutos el taxista sale con una mujer arrastrándola por los pelos, toda sangrando y diciéndole cuanto insulto puedan imaginarse. El señor bien vestido echa una ojeada y se da cuenta que la señora esta vestida de verde, y sale corriendo a detener al taxista por el error cometido y le grita: - ¡Pero, hombre, que ha hecho! ¡Ésta va vestida de verde! ¡Ésta no es mi mujer! El taxista jadeando le responde: - Tranquilo, amigo, que ésta es la mía... ahora voy por la suya!