Los corazones en la noche entablan diálogos misteriosos
Que solo ellos entienden con signos maravillosos.
A través de una ventana que se abre al infinito
Los corazones heridos pueden lanzar sus gritos.
No hay temor a ser sincero y no hay vallas que contengan
La expresión de sus secretos para aliviar su condena.
Es la noche su refugio es su mejor coartada
Para luego en la mañana sentir su alma aliviada
Por eso a los corazones les gusta la madrugada
(Mari Carmen Martin)
