miércoles, 3 de mayo de 2017

Cuando menos lo mereces


Dios te abraza cuando menos lo mereces, porque es ahí cuando más lo necesitas. Cuando menos lo esperes, cuando creas que Dios se olvidó de ti, es cuando te sorprenderá. Dios te dice: “Te amo”. Sin palabras, sin besos, sin abrazos ¡Sin redes sociales! Lo hizo en silencio… muriendo en la cruz. Por eso debes creer que Él tiene todo bajo control. Ni una hoja cae al suelo, si no es su voluntad. Confía y espera. ¿Sabías que Dios creyó en ti cuando ni tú mismo creías en El? Por eso El desea que tu felicidad no dependa del tiempo, porque este cambia constantemente. Ni del dinero, porque se esfuma. Ni de las emociones, pues ellas nos traicionan. Ni de las personas ¡Porque todos somos imperfectos! Dios quiere que tu felicidad dependa de Él porque El nunca cambia, permanece para siempre, es fiel, perfecto y te ama ¡Como nadie te amara jamás! Nunca olvides que en tu fracaso Dios es tu esperanza, en tu debilidad Dios es tu fuerza y en tu tristeza Dios es tu consuelo. Si el camino por el que andas parece difícil, solo recuerda que Dios hará el resto. Su amor siempre está contigo, sus promesas siempre son verdaderas y cuando le das tus preocupaciones, Él te sostendrá. ¿La frase más humilde? ¡Sin Dios nada soy! Pero la más poderosa es que… ¡Con El todo lo puedo!