Dile a aquella persona que te ha hecho algo desagradable y a todo
tu pasado: “Te perdono, te olvido, te suelto y te dejo ir”. El primer paso para
la curación es el PERDON. No es el tiempo el que cura las heridas, eres tú
mismo el que cura con el tiempo. No compitas con nadie, no tienes que
demostrarle nada a nadie. No tienes que llegar a donde otro llegó ¡Solo se la
mejor versión de ti mismo! Emerson decía que: “La confianza en sí mismo es el
primer secreto del éxito”. Y para tener confianza en ti mismo debes conocerte a
ti mismo tal y como decía Lao Tse: “Conocer a los otros es Sabiduría. Conocerte
a ti mismo es Iluminación”. “La mayor sabiduría que existe, dijo Galilei, es
conocerse a uno mismo”. Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se
rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas. Es más
mucho más relevante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás.
Cúrate a ti mismo demostrándole a la vida que eres lo suficientemente
fuerte para seguir adelante aunque
sientas que la vida misma no es justa y te haga pasar un mal momento. Decía
Kevin Spacey que: “Es genial comprobar que todavía tienes la capacidad de
sorprenderte a ti mismo”. Cuida de ti mismo, de tu mente, de tu cuerpo y tu
alma. Se cariñoso, amable y compasivo contigo. Date cuenta lo mucho que tu vida
vale la pena. Cree en ti mismo con tanta fuerza que el mundo no pueda evitar
creer en ti también ¡Nunca sabrás a quien inspiras!
