miércoles, 3 de mayo de 2017

El muerto al hoyo y el vivo al bollo


“Jesús dijo: —Las tierras de un hombre muy rico habían dado una gran cosecha. Era tanto lo que se había recogido, que el rico no sabía dónde guardar los granos. Pero después de pensarlo dijo: “Ya sé lo que haré. Destruiré mis viejos graneros, y mandaré a construir unos mucho más grandes. Allí guardaré lo que he cosechado y todo lo que tengo. Después me diré: ¡Ya tienes suficiente para vivir muchos años! ¡Come, bebe, diviértete y disfruta de la vida lo más que puedas!” Pero Dios le dijo: “¡Qué tonto eres! Esta misma noche vas a morir, y otros disfrutarán de todo esto que has guardado.” La vida es más que bienes materiales, nuestra relación con Dios y con nuestros seres queridos es mucho más importante. La buena vida no tiene nada que ver con ser rico, lo opuesto de lo que nos dice la sociedad. Planear para nuestra jubilación, es sabio, pero acumular tesoros solo para enriquecerse, y no ayudar a otros, es ir a la eternidad con las manos vacías.