“Jesús dijo: —Las tierras de un hombre muy rico habían dado una
gran cosecha. Era tanto lo que se había recogido, que el rico no sabía dónde
guardar los granos. Pero después de pensarlo dijo: “Ya sé lo que haré.
Destruiré mis viejos graneros, y mandaré a construir unos mucho más grandes.
Allí guardaré lo que he cosechado y todo lo que tengo. Después me diré: ¡Ya
tienes suficiente para vivir muchos años! ¡Come, bebe, diviértete y disfruta de
la vida lo más que puedas!” Pero Dios le dijo: “¡Qué tonto eres! Esta misma
noche vas a morir, y otros disfrutarán de todo esto que has guardado.” La vida
es más que bienes materiales, nuestra relación con Dios y con nuestros seres
queridos es mucho más importante. La buena vida no tiene nada que ver con ser
rico, lo opuesto de lo que nos dice la sociedad. Planear para nuestra
jubilación, es sabio, pero acumular tesoros solo para enriquecerse, y no ayudar
a otros, es ir a la eternidad con las manos vacías.
