Son muchísimas las veces que Dios nos envía diferentes señales de
que en nuestro cuerpo algo no funciona bien, síntomas evidentes que muchos
toman en broma y dicen: De algo hay que morir… Lo cierto es que existen muchas maneras
de no darle importancia a los avisos que nos da el cuerpo, tanto como maneras
de dejar esta vida por hacer oídos sordos, a lo que quizás en su momento era
una simple molestia. ¿Por qué somos tan necios? En estos tiempos estamos
viviendo a un ritmo vertiginoso y el estrés está causando estragos en la salud
de muchísimas personas. La “muerte súbita o karoshi” en japonés, algo
prácticamente desconocido hasta hace poco provoca que personas de cualquier
edad mueran de repente. Nadie puede entender qué es lo que está pasando y
cuando ocurre ya es tarde para buscar soluciones, por eso es tan importante
«atender al mínimo aviso que nos dé nuestro cuerpo». Tarde o temprano los
excesos a los que exponemos nuestro organismo: cigarrillos, alcohol, hábitos
alimenticios, drogas, etc. nos llamarán la atención, avisándonos de que algo
dentro de nosotros no anda del todo bien. Te aconsejo que a partir de hoy
tengas en cuenta los avisos que Dios te envía a través de tu propio cuerpo, Él
desea que tengas salud y que disfrutes de la vida, en plenitud. Recuerda: “Los
avisos no son un fastidio, son una oportunidad para cambiar tu estilo de vida”.
