sábado, 6 de mayo de 2017

No juegue de camaleòn


“Jesús dijo: — ¿Qué opinan ustedes de esto que voy a contarles? Un hombre tenía dos hijos, y le dijo al mayor de ellos: “Hijo, ve a trabajar en la viña.” Él le respondió: “¡No quiero ir!” Pero después cambió de idea y fue a trabajar. Luego el hombre también le dijo a su hijo menor que fuera a trabajar, y él le respondió: “¡Sí, señor, iré!” Pero el muchacho en verdad no fue.” En la mayoría de las organizaciones tenemos colaboradores que juegan de “camaleón”. Algunas personas se encuentran en la mayor disposición de colaborar con la causa un determinado día, pero al día siguiente cambian de parecer, como aquella historia de un maestro joven y desempleado que vino a Texas durante la Depresión en busca de un trabajo. Cuando la junta escolar local le preguntó si la Tierra era redonda o plana, temiendo que era una trampa, el maestro tuvo pánico y dijo: ¡Puedo enseñarla de ambas maneras!" O también está el caso de cuando se le preguntó a un diputado respecto a cuál era su opinión acerca de un asunto en particular. El respondió: -Algunos de mis amigos diputados están a favor, otros están en contra. En mi caso, ¡yo estoy con mis amigos!» Por eso el mismo Jesús dijo: “Si van a hacer algo digan que sí, y si no lo van a hacer digan que no. Todo lo que digan de más viene del diablo.”