Si te sientes sola cuando no estás sola… es que estás mal
acompañada. No te conformes con “casi feliz”. No termines libros malos. Salte
del cine si la película es aburrida. Si no te gusta lo que hay en el menú, párate
y deja el restaurante. Si no estás en el camino correcto, da la vuelta y toma
otro. El tiempo es lo único que no vuelve. Aunque no seas ni la mitad de la
persona que deseas ser, sigue trabajando mucho en ti. Eres tu proyecto más
importante. “El conformismo, decía Kennedy, es el carcelero de la libertad y el
enemigo del crecimiento”. Son pocos los que prefieren la libertad, la mayoría
solo quiere un amo justo para un aparente estado de comodidad que puede llevarte
a la muerte en vida. Acepta tu realidad no como un destino, sino como un desafío
que te invite al cambio, a resistir, a rebelarte e imaginar, en lugar de vivir
el futuro como una penitencia inevitable. ¿Quieres obtener lo mejor de la vida?
¡Destruye todo lo que te limita! No seas como aquellos que en lugar de tratar
de salir a la superficie se conforman con tener limpio el fondo del pozo. No
seas esclavo del hàbito repitiendo todos los días los mismos trayectos. Cambia
de marca, arriesga vestir un color nuevo. Arriesga lo cierto por lo incierto,
huye de “lo mismo” por lo menos una vez en tu vida. La verdadera tragedia no está
en el grito autoritario sino en tu
silencio. Elije vivir por elección, proponiendo cambios y no pretextos y
escuchando tu voz interior y no la opinión de los demás.
