sábado, 6 de mayo de 2017

Un alumno muy avanzado


Uno de los alumnos solicita hablar con la profesora. - Pedro, ¿cuál es el problema? -le pregunta. - Es que soy muy inteligente para estar en primer grado. Mi hermana está en tercero, y yo soy aún más inteligente que ella. ¡Yo también quiero ir en tercer grado! La profesora ve que no va a poder convencer al niño con palabras y van juntos a la dirección del colegio. El Director decide que le van a hacer algunas preguntas al chico y, si no consigue responder acertadamente, habrá de continuar en primer grado. La profesora está de acuerdo, y Pedro acepta. - Pedro, ¿cuántas son 3 veces 3? -pregunta el Director. - 9 -contesta Pedro. - ¡Muy bien! ¿Y cuántas son 6 veces 6? - 36. - ¡Exacto! El Director continúa con la batería de preguntas cada vez más difíciles incluso para quinto y sexto grado, y Pedro no comete ningún error. Entonces pide a la profesora que inicie un turno de preguntas. - ¿Qué cosas una vaca tiene cuatro y yo tengo dos? - Piernas -responde Pedro después de algunos momentos de duda. - ¡Muy bien! ¿Y qué dos cosas tiene el Director en sus pantalones que no tengo en los míos? El Director hace señas a la maestra para interrumpir la pregunta, pero ya es tarde. - ¡Bolsillos! -contesta Pedro. - ¿Y qué es lo primero que se le agranda a una mujer cuando se casa? -pregunta la profesora. El Director, completamente nervioso, se queda sin respiración. - El apellido -responde Pedro-. Pasa a ser: "de" Fulano. Entonces el Director respira aliviado y le dice a la maestra: - Ponga a Pedro en cuarto grado. Yo mismo hubiera errado las tres últimas preguntas.