(III Parte) Cuando
un equipo tiene el alma encendida, todas las jugadas parecen funcionar, todos
los remates parecen anotar! Contra Uruguay los futbolistas ticos corrieron en
conjunto 109 kilómetros. Sólo Celso Borges recorrió 11 kilómetros durante todo
el partido y Christian Gamboa corría a 30 kilómetros por hora! El entrenador
Tabares de Uruguay deseaba que acabara el partido! Marco Ureña acababa de
anotar el tercer tanto en el minuto 84. El alma encendida de la selección tica
era tal que todo el cuadro jugaba como
“empezando» el partido”. Cuando un equipo está encendido hasta el jugador
promedio puede desempeñarse mucho más allá de la norma. Tal era el caso de Ureña
quien no había jugado un solo partido de la eliminatoria y venía de jugar
apenas 275 minutos en la última temporada de su equipo el Kuban Krasnodar de
Rusia. Sin embargo fue el autor del tercer gol ante Uruguay! Nadie creía en
Marco, salvo su propio entrenador y es que todo comienza dentro del líder.
Comienza con la visión, la pasión y el entusiasmo. Jorge Luis Pinto tuvo una
destreza especial para hacer que los jugadores
pensaran que eran mucho mejores de lo que realmente eran! Y se la
creyeron… Porque un equipo con el alma encendida se enfoca en su potencial, no
en sus problemas los cuales se perciben como algo temporal. El futuro se veía
prometedor! El 20 de junio los italianos fueron vencidos un gol a cero por el
“trepidante” equipo tico el cual clasificaba a octavos de final. Nuestro
pequeño país enloquecía… (Continuará)
