(V Parte y final)
Cuando un equipo está encendido, la gente piensa que son genios y se olvidan de
los errores del pasado y se pasan por alto las deficiencias. Los resultados de
los partidos amistosos en ruta hacia el mundial 2014 habían sido desastrosos:
Australia 1 – Costa Rica 0, Chile 4 – Costa Rica 0, Paraguay 1 – Costa Rica 2,
Corea del Sur 1 – Costa Rica 0, Japón 3 – Costa Rica 1 e Irlanda 1 – Costa Rica
1. Sin embargo, todo había quedado en el pasado… el equipo estaba ganando y eso
era lo único que importaba. El 5 de julio del 2014 en una lucha por más de 120
minutos y ante un rival bastante superior, Costa Rica quedó fuera de la Copa
del Mundo Brasil 2014 al caer cuatro goles a tres en tanda de penales. No
pudieron Uruguay, Italia, Inglaterra, Grecia ni Holanda contra un equipo con el
alma encendida que terminó orgullosamente y de forma invicta los cinco partidos
que jugó en el máximo torneo mundial y que lo ubicó en el puesto ocho del
certamen de 32 equipos participantes. Como es costumbre, meses posteriores a
las copas del mundo los equipos perdedores invitan a una revancha a la
selección que les venció en el mundial. Costa Rica fue llamada a un partido
ante su similar de Uruguay en Montevideo el 12 de noviembre del 2014. Los
charrúas se inventaron una copa y la perdieron en tanda de penales siete goles
a seis. Ante un equipo con el alma encendida ¿qué piensan sus adversarios?
Alguien dijo que al final del partido, el uruguayo Suarez quería “comerse a los
ticos” y les advirtió que no volvieran a Uruguay o los “mordería” a todos. FIN
