lunes, 17 de abril de 2017

El Burlador burlado


En la casa de un buen señor, vivían dos animales malos, traviesos y desagradecidos. Un mono llamado Bertrán, que le gustaba romper todo lo que estaba a su alcance sólo por diversión y un gato apodado Ratón, que no le gustaba cazar pero si comer en exceso. Un día en que ambos pasaban por la puerta de la cocina, vieron sobre el fuego unas castañas que el dueño de la casa había dejado asando. El mono dijo: -¡Amigo, es hora de dar el gran golpe! ¡Si yo tuviera las garras que tú tienes, esas castañas ya estarían en mi estómago! El gato que era muy veloz, sin mediar más palabras, comenzó a retirar una a una las castañas del fuego, mientras tanto el mono se las iba comiendo sin que el gato lo advirtiera. Cuando el felino aún no había llegado a comer ninguna, entró en la cocina una criada de la casa y los ladronzuelos salieron corriendo del lugar, con gran descontento por parte del gato. (Jean de la Fontaine)