Viajar en un libro es la mejor manera de volar. Cuanto más lees, más
cosas sabrás. Cuanto más cosas aprendas, a más lugares viajaras. Para viajar
lejos, no hay mejor nave que un libro. Cervantes decía que: “El que lee mucho y
anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Todo aquel que lee, deja en un cajón de sus
recuerdos una anécdota más para su existir. Uno de los mayores y más valiosos
aprendizajes que pudo obtener el hombre fue haber aprendido a leer porque ¡La
lectura perjudica seriamente a la ignorancia! El que ama la lectura, tiene todo
a su alcance. “Leer lo es todo, decía Ephron. La lectura me hace sentir que he
logrado algo, he aprendido algo, que soy mejor persona”. La lectura es un acto
de creación permanente porque después de leer un libro uno no vuelve a ser el
mismo. ¡No hay peor ciego que el que no quiere leer! Y hay muy poca diferencia
entre los que no saben leer y los que no quieren leer. Leer no es importante,
¡Es imprescindible! Lee poco y serás como muchos, lee mucho y serás como pocos.
Quien lee vive menos… menos estresado, menos aburrido, menos amargado, menos
engañado, menos oprimido, menos explotado… Leer es buscar otras realidades para
comprender mejor nuestra realidad. La lectura es la fábrica de la imaginación,
te abre puertas a un mundo de grandes aventuras. Me encanta la sensación de
que, cuando vuelves a la realidad, aun sientes que estas en un mundo diferente.
“La lectura hace al hombre completo, decía Sir Francis Bacon, la conversación
ágil y el escribir preciso”. En muchas ocasiones la lectura de un libro ha
hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.
