jueves, 4 de mayo de 2017

Calma


¿Sabías que el agua con lodo, si se mantiene quieta, se esclarece? Decía Charles Perrault que: “Cosa por demás sabida es que el esperar no agrada, pero el que más se apresura no es el que más trecho avanza, que para hacer ciertas cosas se requiere tiempo y calma”. Un hombre que guarda la calma es como un árbol que da sombra. Las personas que necesitan refugio se acercan a Él. ¡Calma! Todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure, deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo. Calma las aguas de tu mente, y el universo  y las estrellas se verán reflejadas en tu alma. Aquello que no trae calma y serenidad a tu vida, déjalo atrás. No hay precio más caro que perder la paz. Detrás de cada prueba hay una bendición… con el tiempo entenderás la razón, las respuestas rara vez se dan en medio de una lección. Ser fuerte es mantenerse en calma en los momentos de desesperación. La semillita sabia, que para crecer, necesitaba ser tirada en la tierra mugrosa, ser cubierta en la oscuridad y luchar para alcanzar la luz. A veces, las más bellas lecciones de vida y sabiduría se encuentran en las cosas más insignificantes. Calma en el alma… que la vida se encarga de explicar las cosas, que hoy, no tienen sentido.