Existen personas, actividades y obligaciones que no aportan valor
a tu vida. Querer agradar a todos es un desgaste enorme. Por eso debes aprender
a decir NO sin sentirte culpable o creer que lastimas a alguien ¡Determinar un límite
es sano! Necesitas aprender a respetarte y cuidar de ti mismo. Decía David
Fischman que: “Algunas veces es mejor decir NO y que se molesten con nosotros,
que decir que SI y molestarnos con nosotros mismos”. Di NO de una manera
asertiva y empática ¡No simpática! Se rotundo sin ser agresivo y no tengas
miedo. Mantén un lenguaje corporal firme y procura un NO cerrado ¡Sin opciones!
Aprende a decir NO sin tener que dar explicaciones y disculpándote solo lo
necesario. “La manera más rápida de reducir tu estrés, dice Mariela Dabbah, es
aprender a decir NO”. Y es que cuando dices NO con frecuencia, te permites a ti
mismo decir SI a lo realmente importante y al mismo tiempo proteges aquello que
valoras. Al principio te pueden rechazar, pero con el paso del tiempo te pone en
valor. No es egoísmo amarte a ti mismo, cuidarte a ti mismo y hacer de tu
felicidad una prioridad ¡Es necesario! Gabriel García Márquez dijo en una ocasión
que: “Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a
decir NO, cuando es NO”. Aprende a decir NO cuando no quieras decir que SI, a
expresar tus sentimientos y necesidades y has tus propias elecciones.
