“Jesús dijo: —Cuando alguien te invite a una boda, no te sientes
en el lugar de honor, porque alguien más importante que tú también pudo haber
sido invitado. El que te invitó vendrá y te dirá: “Dale tu lugar a este hombre”.
Entonces tendrás que sentarte en un lugar aún menos importante que el primero,
y te sentirás avergonzado. Al contrario, cuando seas invitado, ve y siéntate en
el lugar menos importante, para que cuando venga el que te invitó, te diga:
“Amigo, siéntate aquí, este lugar es mejor”. Qué honor tendrás frente a todos
los que estén presentes. Porque el que se cree muy importante será humillado, y
el que se humilla será engrandecido”. El orgullo y la soberbia afectan la
relación de una persona con los demás. Un comportamiento orgulloso lo hace a
uno necio, imprudente e insolente. Indira Gandhi decía que: “Hay dos tipos de
personas en toda organización: aquellos que trabajan y aquellos que toman el
crédito. Trata de estar en el primer grupo, hay mucho menos competencia ahí”.
Recuerda que “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la
altivez de espíritu”.
