sábado, 6 de mayo de 2017

El Guerrero III


“Un guerrero no tiene ningún valor, decía Tsunemoto Yamamoto, a menos que se eleve por encima del promedio y se mantenga firme en medio de una tormenta”. El verdadero guerrero sabe lo que debe hacer y lo que no haría bajo ninguna circunstancia en esta vida cotidiana. Tiene claro que un ángel y un demonio se disputan la mano que sostiene su espada. Cuando tiene miedo utiliza su espada, llevándola hacia Él y desgarra su mente destruyendo todos sus miedos y temores. Decía Morihei Ueshiba que: “El verdadero guerrero es invencible porque no lucha con nadie. Vencer significa derrotar la idea de disputa que albergamos en nuestra mente”. Según Cohelo todo guerrero alguna vez tuvo miedo de entrar en combate y reconoce que en el pasado traicionó y mintió. Recorrió un camino que no le pertenecía  y hasta sufrió por cosas sin importancia. Falló en sus obligaciones espirituales  y muchas veces dijo SI cuando en realidad quería decir que NO. También hirió a alguien a quien amaba… Al pasar por todo esto nunca perdió la esperanza  de ser mejor de lo que era. Ahora desvía la energía que antes dedicaba a sus flaquezas y la utiliza para su propósito en la vida. El hombre común busca la certeza en los ojos del espectador y llama a eso confianza en sí mismo. El guerrero busca la impecabilidad ante sus propios ojos y llama a eso humildad. El hombre común está enganchado a su prójimo, mientras que el guerrero solo depende de sí mismo. El camino del guerrero es solitario…