Cuando eras martillo le dabas bien duro, ahora que eres yunque
¡Aguanta duro también! Si cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que
eres yunque debes tener paciencia. Si eres de vidrio te va a romper, pero si
eres de hierro te formará. Decía Henry Wadsworth que: “En este mundo un hombre
debe ser o yunque o martillo”. Personalmente pienso que no se ha de ser martillo,
sino yunque, pues no se trata de saber golpear, sino de saber resistir. “Muchas
veces serás yunque, decía Santiago Carrillo, sin saber por qué lo eres…” No desesperes,
tarde o temprano el yunque siempre rompe al martillo.
