Hasta hace unos años, en la figura del padre se buscaba la
seguridad económica y familiar. El cariño y la crianza de los niños era papel
de la madre. Sin embargo, la confianza, la fortaleza y la seguridad que
transmiten los padres son fundamentales para que el niño tenga clara la
importancia de la figura paterna y su papel dentro de la familia. Muchos padres
lo saben y ahora son padres comprometidos con un nuevo rol. Ser padre es una aventura día tras día. Normalmente, los padres
son algo más inexpertos que las madres pues, generalmente, el modelo que
tuvieron no es el que prima actualmente. En la educación de los hijos hoy se
comparte todo, aunque cada uno debe seguir ocupando su rol y aportar desde su
propia personalidad. La incorporación de la mujer al mundo laboral hace que esta
situación se acentúe, de modo que ambos deben participar en todo al cien por
cien, coordinando tiempo y dedicación, de manera que se logre un mayor
equilibro en la balanza educativa. Sabemos que cada padre tiende a ser distinto y que tiene
diferentes maneras de criar a sus hijos, pero nunca debe olvidar que “sigue
siendo un pilar central dentro de la estructura familiar, ejerciendo roles de
modelaje, socialización y vinculación con la sociedad y la cultura”. De ahí que
es muy importante que los padres de hoy adapten sus horarios para implicarse en
las actividades diarias de los pequeños y trasmitirles así -a través de la
figura paterna- estabilidad y armonía a la vida familiar.
