Muchas personas que han experimentado derrota tras derrota se
sienten sin fuerzas para seguir adelante. Son personas que han hecho todo lo
que ha estado en sus manos para sacar adelante sus empresas, sus trabajos, sus
familias y sus vidas, y sienten que tanto esfuerzo no ha valido la pena, que en
el fondo no ha servido para nada y quedan totalmente paralizados como si les
invadiera una profunda convicción de que el problema es insoluble o,
sencillamente, que no tienen el talento o la capacidad necesarios para
encontrarle una solución. Vivimos en una enorme incertidumbre en la que los cuadros de
ansiedad no paran de aumentar en todo el mundo. Basta imaginarse que en el
futuro van a aparecer una serie de problemas y que nosotros vamos a ser
incapaces de resolverlos. ¡Empezamos a sufrir en el presente por algo que ni
siquiera sabemos con certeza que se va a manifestar en el futuro! El gran
filósofo y matemático francés del siglo XVII Rene Descartes escribió «Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas
de las cuales jamás sucedieron». Entonces ¿De dónde surgen nuestras verdaderas limitaciones? La
explicación a lo que nos pasa no la vamos a encontrar dando vueltas y vueltas a
nuestras aturdidas cabezas, sino buscando en un lugar completamente diferente. Si
queremos aumentar nuestra capacidad de resolver problemas y deseamos potenciar
nuestra competencia a la hora de descubrir oportunidades, necesitamos aprender
cómo trascender los límites que nuestra propia mente nos está imponiendo.
¡Libérese! Usted puede tener tranquilidad y reinventarse ahora mismo.
