sábado, 17 de febrero de 2018

Agua o gasolina



Como parte de un grupo familiar, laboral, eclesial, etc., usted camina con dos cubetas. Una cubeta contiene agua y la otra contiene gasolina. Continuamente verá pequeños incendios, al que podrá echarle agua o gasolina al fuego. ¡Será su decisión! Gandhi decía que: “No hay caminos para la paz, la paz es el camino”. Trata siempre de acercarte a las personas que te hagan sentir bien, que aporten paz, armonía y alegría. Aléjate de aquellas que son negativas y te causan dolor. Deja ir a personas que solo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente. Teniendo más malicia que la madre Teresa de Calcuta, uno debería creer que este tipo de gente la está pasando mal, están sufriendo o son inconformes con su vida. Tal vez sus agresiones sean un reflejo de su frustración por desear algo que tienen otros y ellos no. Es triste vivir así… la ira, la envidia y el resentimiento son enfermedades emocionales corrosivas. Cuando una persona está en armonía consigo misma, puede estar bien con los demás ¡Nunca es al revés! Vivir en armonía con el universo, es vivir lleno de alegría, amor y abundancia. Cuando encuentras la paz dentro de ti mismo, te conviertes en el tipo de persona que puede vivir en paz con otros. San Pablo dijo: “Hasta donde dependa de ustedes, hagan cuanto puedan para vivir en paz con todos”.  Una persona amable trata a los demás, como le gustaría que la trataran.