Rodéate de cosas que amas, ya sea la familia, mascotas, música,
plantas, pasa tiempos, en fin lo que sea. Tu casa es tu refugio. Elimina de tu
vida los números que no son esenciales. Esto incluye edad, peso, y altura, deja
que tu médico se preocupe por ellos, para eso le pagas. Mantén amistades
alegres. La gente que pelea o se queja mucho, te baja el ánimo. Mantente
aprendiendo cosas nuevas. Aprende más sobre computadoras, artes manuales y
marciales, jardinería, lo que sea, nunca permitas que tu cerebro sea holgazán. Ríe
más a menudo, fuerte y por largo tiempo. Ríe hasta que te quedes sin aire. Celebra
y disfruta de tu salud. Si es buena, mantenla así, si es inestable, mejórala y
si no está en tus manos mejorarla, ¡Entrégasela a Dios! Las lágrimas son
naturales. Sufre, laméntate y luego sigue adelante. La única persona que estará
con nosotros toda la vida, somos nosotros. Vive mientras tengas vida. Y siempre
recuerda, “La vida no se mide por los descansos que tomamos sino por los
momentos que te roban el aliento”. El amor, es el eje que mueve el mundo… es la
razón de la cordura, y el hilo que te ata a la locura… si has de perderlo o
ganarlo “TODO” que sea por AMOR.
