viernes, 16 de junio de 2017

Falsas necesidades


La televisión hace que la gente se cree falsas necesidades y esto afecta a los menos dotados económicamente, con lo cual se frustra, porque la televisión postula que la felicidad se consigue con el éxito, y el éxito significa bienestar económico y social. La publicidad puede ser muy nociva para los niños porque les manipula, las imágenes y la forma de presentar los productos les hace desearlos pero ellos no saben que se los están intentando vender y los niños exigen a sus padres que se los compren. La publicidad hace que compremos bienes materiales y con eso creemos superar nuestras frustraciones, problemas e insatisfacciones. La publicidad hace que creamos que necesitamos adquirir algún objeto y que vamos a conseguir elevar nuestro nivel de vida y ser más felices. Es muy lamentable la utilización de la mujer en la publicidad como objeto sexual lo cual es muy rentable para los intereses publicitarios, degradando habitualmente la imagen femenina. Gran parte de la culpa de que vayas a las tiendas y acabes comprando un producto de una marca o de otra son los mensajes subliminales que incluyen la mayoría de anuncios, ya sea en papel o en la tele. Muchos anuncios tienen mensajes subliminales de sexo o eróticos porque eso queda registrado en la mente subconsciente y puede ser el detonante cuando estemos en el supermercado de sin saber porque, escogemos entre una fruta y otra.