viernes, 2 de junio de 2017

La silla


La hija de José le pidió al sacerdote que fuera a visitar a su padre, para hacer una oración junto a él, ya que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró una silla junto a la cama de José. -¿Supongo que me estaba esperando?, le dijo el sacerdote. -No, le dijo el hombre. La silla es para conversar con Jesús. Lo hago dos horas diarias desde hace cuatro años. Lo imagino sentado frente a mí, le hablo y sé que El me escucha. El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar a José y le dijo -Lo que estás haciendo es muy bueno, nunca dejes de hacerlo. Luego hizo una oración con él, lo bendijo y se fue. Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. -Pero hay algo extraño respecto de su muerte, dijo la hija. Aparentemente antes de morir, se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, como si se apoyara sobre el regazo de alguien. ¿Qué cree usted que puede significar esto?  El sacerdote se secó las lágrimas y con emoción le respondió: ¡Cómo desearía que todos pudiésemos irnos de esa manera!