miércoles, 14 de junio de 2017

Reencuentro


Prometieron que no olvidarían sus risas, sus bromas, sus conversaciones, sus planes, sus juegos, sus lágrimas, sus experiencias, sus abrazos y besos… ¡Prometieron no olvidarse! Y se separaron. Ella tomo el camino de la izquierda. El, el de la derecha. Pero se olvidaron de algo, el mundo es redondo… Acordaron la esperanza de coincidir en otras vidas, ya no tan tercos, ya no tan jóvenes, ya no tan ciegos ni testarudos, ya sin razones sino pasiones, ya sin orgullo ni pretensiones. Si tan solo hubiesen sido capaces de saber cuándo y dónde volverían a encontrarse de nuevo, su despedida hubiese sido más tierna. El tiempo pasó… y cuando menos lo esperaban, volvieron a reencontrarse con su amor y los sentimientos del pasado volvieron a renacer en sus corazones, ¡Ambos se amaban como la primera vez! Alguien dijo que los mejores reencuentros ocurren en los momentos más inesperados. Se miraron a los ojos sin saber qué hacer, que decir ni en qué dirección correr. De esas tres opciones, decidieron la última, correr, pero no para alejarse sino para fundirse en un abrazo. Pocas cosas hay más bonitas en la vida que abrazar a quien has echado de menos. Su reencuentro fue el inicio de una nueva historia con los mismos protagonistas, porque el amor verdadero no tiene final feliz ¡Simplemente no tiene final! Aquí se cumplió aquella frase que dice: “Si dos personas están destinadas a estar juntas, aunque tropiecen mil veces igual se encontraran al final del camino”.