viernes, 2 de junio de 2017

Se echan de menos


Él le hizo daño a ella. Y ella le hizo daño a Él. Y ahora se odian, pero hay momentos en los que se echan de menos y se arrepienten que acabara así. El destino los separó pero no por eso se han olvidado. Solo los dos saben la falta que se hacen. Dicen que siempre se echa de menos cuando se quiere más, sin embargo, cuando alguien de verdad te echa de menos no te lo dice, te lo demuestra. Echar de menos no es solo decirlo. Echar de menos es romper por dentro cuando suena “nuestra canción”, echar de menos es recordarla al ir por la calle y que alguien con su perfume pase por tu lado, echar de menos es leer conversaciones con esa persona y que se te escape una lagrima, es traer a la memoria aquellos simples detalles que te sacaban grandes sonrisas. Echar de menos es necesitar a alguien, todo lo demás, son solo palabras. Echar de menos a alguien no es sobre el tiempo que ha pasado sin verse o el mucho tiempo sin hablar, es sobre aquel momento en el que estás haciendo algo y estas deseando que esa persona estuviera ahí contigo. ¿Lo peor de echar de menos? ¡Es darte cuenta de que jamás volverá! “Es un dolor extraño, decía Alessandro Baricco, morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca”. ¡Ten cuidado! Lo que más te irrite ahora puede ser lo que más eches de menos cuando desaparezca… ¡Peor aún! Que otra persona reciba el amor que llevaba tu nombre.