miércoles, 14 de junio de 2017

Tanto tienes ¿Tanto vales?


Muchos de los muy ricos emplean su fortuna para exhibir su estatus social y su superioridad económica en vez de la utilidad efectiva de lo que compran. Así la compra de joyas exorbitantes, ropa lujosa, mansiones y limosinas constituye consumo con la intención de causar envidia en otros. Salomón decía que “Hay gente que, no contenta con el dinero que tiene, quiere más y que al llenarse de dinero también se llena de gente que quiere gastarlo. El único gusto del rico es ver tanto dinero, porque de tanto tener hasta el sueño se le quita”. El abuso de la acumulación de bienes personales se relaciona con el concepto de  «Propiedad Privada». Tal vez has escuchado expresiones tales como: ¡Esto es mío! ¡Esto me pertenece! ¡Yo me lo gane! El mismo Moisés expresa que la tierra no es del hombre, el ser humano es un simple huésped que está de paso por la tierra. Recordé aquella parábola que dice: “Tonto, esta noche morirás, y entonces ¿quién se quedará con todo lo que guardaste?” Juan Wesley, el fundador del Movimiento Metodista Ingles del siglo XVIII, expuso un famoso sermón "Sobre las riquezas", el cual se resume en tres puntos: (1) Gana todo lo que puedas (pero justa y honestamente). (2) Ahorra todo lo que puedas (estilo sencillo de vida). (3) Da todo lo que puedas, a Dios y a los pobres.